Galgos o podencos

Después de varios meses sin acercarme a los lectores de PASOS vengo hoy de nuevo a retomar el pulso de lo que ha sido desde hace algunos años, y hasta la fecha, mi vocación de periodista. Unas veces he basado esta labor en un consenso con la ética, con más o menos aciertos, y otras, las menos, en un trabajo de denuncia acerca de lo que ocurre en nuestra ciudad. No falta quien ha creído que este silencio que he mantenido por cuestiones personales se debe a un miedo implícito por juzgar la apatía política a la que nos están sometiendo nuestros actuales mandatarios.

Terminaba el último artículo publicado en PASOS tendiendo mi mano abierta por agravios comparativos, y mucho me temo, que la situación lejos de mejorar las escasas relaciones personales que mantengo con el equipo de gobierno del PP desencadenará nuevas opiniones desfavorables hacia mi persona por quien antes no las tenía y reafirmará las de los que ya opinaban contrariamente antes. Al menos, comprobarán los destinatarios de mis críticas en otros tiempos, que no me mueven intereses partidistas y mucho menos acerco el ascua a mi sardina.

La vocación de periodista nace por la necesidad que se tiene de contar las cosas, de expresar públicamente las ideas, aunque a veces ello te lleve por caminos tortuosos e incomprendidos, ya lo advertía Billy Wilder. “No le digas a mi madre que soy periodista, dile que trabajo en un prostíbulo”. Y es que esa necesidad, de la que hablaba antes, te lleva a perder a muchos amigos por el camino, porque la amistad que se otorga a un periodista siempre es una amistad prestada en función de por donde encamines tus pasos, o mejor dicho, tus letras. Un trabajo que no siempre es reconocido y que, incluso, a veces se presta a la confusión y el descrédito por parte de aquellos que no encuentran opiniones favorables a sus propósitos. Si en general ya es difícil informar independientemente, al tratarse de una ciudad con unas estructuras sociales y políticas muy definidas, es prácticamente imposible evitar agravios a la hora de aplicar esa información.

La evidente tranquilidad con que se vive la política local en los últimos tiempos, viene precedida de una apatía generalizada hacia los que nos gobiernan, y un desencanto más que patente por los que están en la oposición. Galgos o podencos, que más da. El resultado sigue siendo el mismo.

Ayuntamiento-de-Tomelloso

Las esperanzas puestas en el sucesor de mi añorado Ramón González para confirmar una política de progreso en Tomelloso se diluyen como un terrón de azúcar en un vaso de leche, hasta el punto, de augurarse en los mentideros de la villa que el verdadero alcalde es el portavoz del grupo popular y no el que legítimamente refrendaron los ciudadanos de Tomelloso. Y es que el protagonismo adquirido en decisiones puntuales por Luis Moreno lleva a ratificar esta afirmación que hacen muchos. Si pudiésemos decir que tenemos dos alcaldes por el sueldo de uno no estaría mal, pero lo malo es que los dos cobran por el mismo concepto.

Así las cosas, parece lógica la crisis existente entre los concejales del grupo municipal popular. Y así las cosas, parece lógico que los ciudadanos se sientan perdidos y recurran cada vez más a las plataformas vecinales que toman el pulso de la vida municipal, ya lo dice el refrán…a falta de pan buenas son tortas.

Otro tanto ocurre con el grupo de la oposición. Desde que lo abandonase el carismático Valentín Ramírez parece que no encuentra el norte y, siguiendo la estela marcada por el Partido Popular miente y desmiente sin ton ni son, sin marcarse un criterio claro para ser oposición firme o partido de gobierno en un futuro. Galgos o podencos que decía antes.

Entre tanto me llegan los tirones de orejas, seguiré apoyando incondicionalmente a los vecinos que se integran en las plataformas por Tomelloso, sin más aspiraciones que ver resurgir su pueblo, sin sueldo ni cargo público, ni falta que les hace.

Acerca de Ismael Álvarez de Toledo

Ismael Álvarez de Toledo (Tomelloso, España, diciembre de 1956) se dedica en exclusiva al periodismo y la literatura, tras ejercer durante más de veinte años como funcionario del Estado. Desde muy joven tiene inquietudes artísticas, escribe cuentos y esbozos literarios. Participa en numerosos encuentros culturales que le permiten desarrollar su capacidad imaginativa e intelectual con jóvenes de la época y, somete a crítica la actualidad política en España, algo que ha venido haciendo en prensa escrita a lo largo de los años. Ha ejercido su labor periodística en varios gabinetes de prensa de la administración. Asiduo colaborador de periódicos y revistas como ABC, Diario Vasco, Tribuna de Albacete, Diario Montañés, Lanza, Pasos, El Ideal de Granada, Canfali, Diario Crítico, etc. Columnista en El Mercurio, La Nación, de Chile, el Caribeño News, el Globo News. Iás Información y Diario Crítico, entre otros. Como comentarista político ha publicado más de setecientos artículos. Es autor, así mismo de numerosos escritos sobre gastronomía y viajes. Diálogo Interior (1994), Diario de una terrorista (2013) son títulos que siguen presentes en los estantes de las librerías, y consolidan una carrera literaria más allá de nuestras fronteras, donde ha recibido importantes galardones literarios. Presidente de la Sociedad Iberoamericana de Escritores. Coordinador General de Encuentros Literarios. Alcaide de honor del Castillo de Peñafiel, en Valladolid. Medalla Fray Luis de León, del Excmo. Ayuntamiento de Belmonte, en Cuenca.
Esta entrada fue publicada en Archivos 1999. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s